La Magia de Sentirse Vivo: Cómo Redescubrir la Magia en lo Cotidiano

En la vida, hay momentos en los que todo parece cobrar un sentido especial. Un atardecer que te deja sin palabras, una conversación que te llena el corazón, o simplemente la sensación de estar en el lugar correcto, en el momento adecuado. Esta es la magia de sentirse vivo, una experiencia que va más allá de la simple existencia y que se conecta con algo más profundo, más esencial. Pero, ¿qué significa realmente sentirse vivo? Y más importante aún, ¿cómo podemos redescubrir esa sensación en nuestra vida cotidiana?

La respuesta a estas preguntas está, sorprendentemente, más cerca de lo que creemos. Vivimos en un mundo que nos enseña a buscar fuera de nosotros mismos, a perseguir metas, logros y posesiones con la esperanza de que, en algún momento, nos sintamos verdaderamente vivos. Sin embargo, la verdadera magia no reside en lo que hacemos o en lo que poseemos, sino en cómo experimentamos el mundo a través de nuestra mente y nuestra conciencia.

La Magia de lo Ordinario

Sentirse vivo no es un estado reservado solo para momentos extraordinarios. Es algo que podemos experimentar incluso en los momentos más simples y cotidianos. Piensa en la última vez que te reíste con ganas, o cuando te perdiste en una tarea que realmente disfrutas. Esos momentos en los que el tiempo parece detenerse, cuando no hay preocupaciones sobre el pasado o el futuro, y solo existe el presente. Esa es la esencia de sentirse vivo: estar completamente presente, totalmente inmerso en la experiencia del ahora.

La magia está en la capacidad de nuestra mente para crear una realidad en la que cada momento tiene un significado y una vitalidad especial. Cuando nos damos cuenta de que nuestros pensamientos no son la realidad en sí, sino simplemente una interpretación de ella, empezamos a ver el mundo con nuevos ojos. La vida deja de ser una serie de eventos que debemos controlar o evitar, y se convierte en una danza fluida en la que cada paso tiene su propio ritmo y belleza.

Volver a la Esencia

A veces, la sensación de estar vivos puede parecer lejana, especialmente cuando estamos atrapados en preocupaciones, miedos o pensamientos negativos. Pero es en esos momentos cuando más necesitamos recordar que esa chispa de vida nunca se apaga. Está ahí, esperando ser redescubierta. La clave está en mirar más allá de los pensamientos que nos distraen y volver a conectar con la esencia de lo que somos. Hablaremos más de ello en otra ocasión…

Imagina que la vida es un día soleado, y tus pensamientos son como nubes en el cielo. Algunas nubes pueden ser oscuras y pesadas, otras ligeras y pasajeras. Puedes elegir enfocarte en esas nubes, preocupándote por cuándo se disiparán, o puedes decidir mirar más allá, hacia el cielo claro que siempre está presente. Cuando te das cuenta de que las nubes —tus pensamientos— no son permanentes, sino que van y vienen, puedes empezar a disfrutar del cielo despejado y de la luz que siempre ha estado allí. De la misma manera, cuando dejamos de aferrarnos a cada pensamiento que surge, comenzamos a sentir la vida de una manera más plena y vibrante. Nos volvemos conscientes de la corriente constante de bienestar que siempre ha estado ahí, bajo las nubes.

La Belleza de lo Inesperado

La vida, en su esencia, es impredecible. Y es precisamente en esa imprevisibilidad donde reside gran parte de su magia. Cuando dejamos de intentar controlar cada aspecto de nuestra experiencia y nos abrimos a lo inesperado, empezamos a sentirnos más vivos. Permitimos que la vida nos sorprenda, nos toque y nos enseñe.

Quizás es en esos momentos de incertidumbre, cuando no sabemos lo que va a suceder, donde realmente sentimos que estamos viviendo. Es en la capacidad de adaptarnos, de fluir con lo que viene, donde descubrimos una fuente infinita de vitalidad y energía. La vida se convierte en una aventura, no porque siempre sepamos a dónde nos lleva, sino porque estamos dispuestos a explorar cada paso del camino con curiosidad y apertura.

Vivir con Plenitud

Sentirse vivo no es un destino, sino un viaje continuo. Es una invitación a estar presentes, a disfrutar del momento, y a recordar que la vida no es algo que ocurre en el futuro o que depende de circunstancias externas. La magia de la vida está aquí y ahora, en cada respiración, en cada latido del corazón, en cada sonrisa y en cada lágrima. Está en la plenitud de experimentar todo lo que somos, sin reservas, sin juicios, y con una apertura a todo lo que la vida nos ofrece.

Cuando nos permitimos vivir de esta manera, la vida deja de ser algo que necesitamos controlar o manipular. En cambio, se convierte en una expresión natural y espontánea de nuestra verdadera esencia. Y en esa expresión, redescubrimos la magia de lo que significa estar vivos, no solo de existir, sino de vivir con una presencia plena, con un corazón abierto y con una mente curiosa.

Llevo tatuada en mi brazo la frase: “Me Siento Vivo”, es mi mantra diario, mi recuerdo a estar presente, a recibir lo que la vida tiene para mi cada día, aceptarlo y fluir con ello, paso a paso; como cuando subo las montañas.

Y a vos ¿qué te hace sentir vivo(a)?
Te leo en los comentarios…

3 comentarios en “La Magia de Sentirse Vivo: Cómo Redescubrir la Magia en lo Cotidiano”

  1. A mi hace sentir viva el tener un techo donde vivir, estar con mis hijas y nietos, atender amigos en mi casa, escuchar música de adoración que me conecte con lo creo y me sostiene

  2. Muchas Felucidades, feliz vuelta al sol, tú mensaje es increíble, yo creo que estamos perdiendo esa parte tan importante de “sentirnos vivos” actuamos mecánicamente, sin estar en el aquí y en el ahora, agradezco que me hayas roto una parte del cascaron, indudablemente un trabajo individual en cada instante. gracias y bendiciones.
    Felicidades. 🎂

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